El útero es el órgano más grande del aparato reproductor femenino. Es común que muchas mujeres desconozcan las patologías que el útero puede sufrir a lo largo de su vida activa. Sin embargo, la realización de exámenes periódicos, la concurrencia al ginecólogo y el cuidado personal pueden prevenir complicaciones de este órgano gestacional.
El útero no es simplemente una cavidad activa durante el embarazo. El mismo se conserva siempre latente en espera de la implantación de un embrión, de esta manera sus estructuras se preparan para albergar una nueva vida.
Este órgano se encuentra especialmente conformado por tejido muscular y posee 3 capas comunes: el perimetrio, el miometrio y el endometrio (siendo esta última la más interna). Su importancia reproductiva es clave para que luego de la fecundación, el embrión pueda implantarse y crecer dentro del cuerpo de la mujer.
Este órgano femenino ha sido foco de múltiples investigaciones embriológicas y clínicas en el ámbito científico, y son bien conocidas las enfermedades que puede padecer. La mayoría de las mujeres no conocen con precisión la importancia de este órgano y los síntomas que indican una enfermedad potencial.
Las complicaciones más comunes son:
Endometriosis: Como bien se mencionó, el útero se compone por el endometrio en su capa más interna. En esta patología el tejido endometrial crece por demasía en lugares distintos a su sitio funcional.
Esta enfermedad a menudo no causa síntomas, aunque puede generar dolores pélvicos y lumbares. Pocas veces los síntomas pueden abarcar esterilidad y tumoraciones.
Fibromas: Es muy común que el útero desarrolle fibromas de tamaños variados. Aparecen más frecuentemente en la menopausia y suelen pasar por desapercibidos hasta resultar evidentes. Son sintomáticos cuando crecen o perturban tejidos circundantes.
Prolapso uterino: Esta patología se caracteriza por una atrofia o ruptura de los ligamentos musculares que sostienen al órgano en su correspondiente sitio. Como consecuencia, el útero cae o se vence causando dolores leves. El prolapso uterino se remedia con ejercicios o mediante tratamiento hormonal.
Cáncer de útero: El cáncer es el desarrollo de tejido anormal en un órgano y el útero puede presentar tumores conformado por células cancerosas. Si esto sucede es preciso determinar el grado invasivo de ese tejido.
El cáncer de útero es una enfermedad grave que puede tratarse de acuerdo a la severidad de cada caso.
Hiperplasia: Esta enfermedad es bastante frecuente y al parecer es debida a una sobreproducción de estrógenos. Este problema afecta al endometrio volviéndolo inflamado o engrosado, produciendo mayores sangrados durante el ciclo femenino y en ocasiones aisladas.
Cada una de estas enfermedades tiene un tratamiento efectivo. Lo más importante es tratarse a tiempo ante el primer signo o molestia, dándole suficiente tiempo a los profesionales para remediar la afección.