La alopecia es una enfermedad que causa la pérdida del cabello en diferentes partes del cuerpo con mayor incidencia en la cabeza. No es solo una patología que provoque perjuicios particulares especialmente dañinos, pero se la vincula con un disfortunio social que afecta la estética general del individuo.
La alopecia, también llamada calvicie, no es una pérdida de pelo por causa de una renovación, sino que es una verdadera problemática que afecta a buena parte de la población mundial. La caída del cabello en la alopecia es muy notoria y deja superficies completamente calvas a simple vista. Por lo general su comienzo es disimulado, manifestándose gradualmente hasta que finalmente resulta ser evidente.
La severidad de los síntomas va a variar de persona a persona, presentándose algunas diferencias entre hombres y mujeres. En líneas generales las mujeres presentan una fuerte disminución del volumen del cabello, que se observa en su mayoría en la parte superior de la cabeza. Mientras que en los hombres la calvicie puede ser más localizada en regiones determinadas en los casos comunes.
Hay diversas formas de expresión de este padecimiento. En ocasiones van a poder distinguirse claramente contornos definidos con falta de pelo y se lo denomina alopecia areata. Muchas personas no advierten esta condición hasta que descubren su existencia, en lugares tan propios como la ducha o el club.
Las causas de la alopecia pueden ir desde condiciones de estrés constante hasta problemas nutricionales o propensión genética desfavorable.
Para tratar esta afección es necesario consultar con un especialista que evalúe el estadío de la enfermedad para luego indicar el procedimiento adecuado para cada paciente.
Existen medicamentos tópicos y efectivos como la finasterida o el minoxidil que no deben autoadministrarse en ningún caso, ya que son peligrosos en determinados pacientes en condiciones clínicas especiales.
También puede optarse por otras alternativas que el médico puede recomendar:
Tratamiento hormonal: Los tratamientos hormonales están destinados a aquellos pacientes con deficiencias en ciertas hormonas que como consecuencia provocan debilidad capilar.
Tratamiento antimicótico: Algunos infecciones micóticas (hongos), pueden alterar la superficie epitelial del cuero cabelludo generando descamación y alopecia.
Fototerapia (Peine láser): El empleo de un método eficaz láser es una excelente elección mientras que sea indicado por el médico. El peine láser puede reactivar el metabolismo de las células capilares perjudicadas y resultar una cura efectiva en poco tiempo.
En casos graves y como última alternativa el transplante capilar (cirugía) puede ser una gran esperanza para el tratamiento de la calvicie.