Es común que muchas personas hagan consultas médicas por la aparición inminente de pequeñas llagas rojizas en la zona genital. Al principio no saben exactamente de que se trata ni como actuar. Luego de los primeros síntomas, descubren que el brote procede de una infección muy particular. ¿Cómo tratar el herpes genital?
El herpes genital es una patología causada por un virus, que se caracteriza por manifestar un brote similar al sarpullido que se origina frecuentemente alrededor del ano y/o genitales. Por lo general no presenta síntomas desde su aparición, sin embargo es un padecimiento infeccioso que genera ampollas que luego resultarán dolorosas en los pacientes.
Se trata de una enfermedad de transmisión sexual (ETS), muy estudiadas en el campo médico, que puede tener complicaciones a nivel inmune y sembrar vulnerabilidad a otras infecciones. Además se ha vinculado al Herpes genital con un potencial riesgo de muerte en los bebes, en caso de que estos hayan sido infectado por sus madres desde su nacimiento.
Teniendo en cuenta que el herpes genital no tiene una cura aún conocida, se la puede tratar igualmente de muchas formas; por lo general el tratamiento que escoja el médico mejorará la calidad de vida del paciente proporcionándole un alivio sintomático de las lesiones. En gran parte de los casos se suministran antivirales supresores para inhibir la proliferación del virus, acrecentando así el bienestar del afectado.
Como en toda enfermedad de transmisión sexual, la profilaxis esta siempre orientada a mantener un comportamiento sexual responsable, tomar correctas medidas de higiene y una efectiva protección con preservativo en las relaciones de pareja. Además, es importante evitar todo contacto sexual con personas infectadas y con aquellas que son desconocidas. Tener presente que los contactos genital- oral y genital-genital son potenciales riesgos de transmisión de esta enfermedad.
Ante cualquier síntoma o signo temprano es imprescindible consultar a un médico de confianza, ya que de esta manera se podrá evitar el estadio sintomático de la enfermedad y comenzar pronto el tratamiento más adecuado.
Informarse: Estar bien informado es una manera de estar prevenido. Si aún existe alguna duda o se necesita mayor información es posible recurrir al centro de salud más cercano o consultar en Cdc.gov (centros para el control y prevención de enfermedades), seleccionando el idioma de lectura que sea conveniente.