La celulitis es una enfermedad catalogada por los especialistas como crónica que se caracteriza por la acumulación de tejido adiposo generalmente localizado en la zona de los glúteos, piernas, abdomen y otras partes del cuerpo. Son las mujeres las más perjudicadas con esta afección y por lo tanto las que buscan constantemente una solución al problema.
Para comenzar a buscar un remedio o un tratamiento, se debe saber bien de que se trata. Hay varios tipos de celulitis las cuales son visiblemente detectables con un simple pellizco en la zona. Para observar el grado de lesión que presenta la piel, se puede evaluar la extensión y la profundidad de los pocitos (piel de naranja), pudiendo presentar hasta un edema en los casos más severos.
Es común que las marcas cutáneas estén acompañadas también de dolor, pesadez en las piernas y calambres.
No existe una edad específica para esta dolencia, ya que pueden padecerla desde los 16 o 20 años hasta mujeres de más de 35 años. Las causas que se describen son principalmente hormonales, genéticas y endocrinas; que son a la vez agravadas por factores como la obesidad, mal hábito alimenticio, sedentarismo, embarazos, pre y post menopausia y stress entre otros.
Es mucho lo que se ofrece para combatir, eliminar o tratar la celulitis, desde productos cosméticos, dietas, aparatos para ejercicios, masajes localizados y hasta soluciones rápidas y remedios caseros prometedores de los mejores resultados.
He aquí tres técnicas con buenos y rápidos resultados:
Mesoterapia: se caracteriza por la aplicación mediante una inyección intradérmica de medicamentos en bajas dosis directamente en la zona afectada. No es doloroso y brinda seguridad.
Liposucción: se practica a menudo en la celulitis bien localizada, introduciendo un tubo pequeño conectado a una bomba cuya función es aspirar la grasa profunda, no presenta riesgos y muy utilizada.
Lipoescultura ultrasónica: aquí se usa una sonda con ondas de alta frecuencia que disuelven las células grasas. Este método otorga excelentes resultados en brazos, piernas, caderas y abdomen.
A largo plazo (1 año) se pueden lograr óptimos resultados realizando ejercicio físico regular, con técnicas aeróbicas y levantamiento de pesos livianos. Además, ejercitarse con bicicletas fijas o móviles y correr en cinta, moldean y reafirman las piernas dándoles una apariencia más estilizada.